Incontinencia urinaria: ¡Ay que no llego!

Hoy, día 14 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Incontinencia Urinaria. Lo mejor para leer este post es que primero vayas al baño. ¡Venga que te espero!

Quizá el tema que nos ocupa hoy puede resultarte algo incómodo. Y no lo digo sólo yo, según diferentes estudios realizados en varios países europeos, sólo un tercio de los que padecen incontinencia urinaria consultan al médico. Concha Velasco parece ser del grupo de los valientes. ¡Bravo por ella!

Para los que ya padecen incontinencia urinaria y no se han atrevido a preguntar, quizá esta entrada pueda aclararles algo. Y que no se preocupen, que aquí aún no puede vernos ni oírnos nadie.

Y para aquellos afortunados que aún “controláis” la situación, un dato: de los 10 primos que os reunís en Navidad, al menos uno sufrirá incontinencia cuando cumpla los 65. Así que con toda probabilidad esto también puede serte de utilidad.

UNA HISTORIA TABÚ

La incontinencia urinaria es la pérdida del control de la vejiga por problemas relacionados con la musculatura. Para ser breves, si los músculos que mantienen la vejiga cerrada se debilitan, es posible que se produzcan pérdidas al estornudar, reír o levantar objetos pesados. Esto se conoce como incontinencia por estrés. Si los músculos de la vejiga están demasiado activos, es posible sentir una fuerte urgencia por ir al baño aunque se tenga poca orina en la vejiga. Esto se conoce como incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva. Existen otras causas de incontinencia, como problemas con la próstata o lesiones neurológicas.

El tratamiento de la incontinencia urinaria dependerá del tipo y de la gravedad de la misma, e incluye tanto medidas higiénico-dietéticas como terapia farmacológica, cirugía, colocación de sondas, estimulación eléctrica, uso de absorbentes, etc.

PÉRDIDAS

Y no solo a las de orina nos referimos. La mayoría de los incontinentes refieren, además de los inconvenientes físicos, problemas psicosociales.

En un estudio realizado por Lindor Ausonia en colaboración con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) sobre Autoestima y Calidad de Vida, los problemas de incontinencia pueden llegar afectar mucho (43%) o moderadamente (54%) a la calidad de vida de estos enfermos. Ademas, su autoestima, su ilusión y sus ganas de hacer cosas nuevas están por debajo de lo que se espera para su grupo de edad. Y nada menos que el 97% consideran que sus problemas afectan moderadamente/mucho a su vida diaria. Que uno ponga como excusa sus pérdidas de orina para evitar saltar en paracaídas es una cosa, pero que se vea limitado para dar un paseo es otra.

APRETAR…Y LUEGO RELAJAR

Esa es la máxima de un tal Kegel, que hace 70 años creó una serie de ejercicios para ayudar a fortalecer los músculos de debajo del útero, la vejiga y el intestino grueso. Para que te hagas una idea, uno de ellos consiste en fingir que se está orinando para luego intentar contenerse apretando el suelo pélvico. Seguro que YouTube está plagado de vídeos ilustrativos. Además, se pueden realizar casi en cualquier lugar y en cualquier momento (eso sí, cuidado con la cara de filósofo que se te vaya a poner mientras los hagas).

Te hago algunas recomendaciones más:

Sigue una dieta equilibrada que incluya fibra para evitar el estreñimiento.

Nada de café, refrescos, bebidas carbonatadas, alcohol, cítricos, picantes, así como todo lo que pueda tener un efecto diurético, como el té.

Evita beber entre cuatro y dos horas antes de irse a dormir, y también antes de hacer ejercicio físico.

No empujes al orinar. De esta manera se evita que se dañen los músculos del suelo pélvico. Sí, hasta a mí pueden resultarme raras este tipo de recomendaciones, pero seguro que dentro de unos años tu esfínter me lo agradecerá.

CONCLUSIONES

La incontinencia urinaria es una enfermedad con alta prevalencia en la población mayor de 65 años. Las causas pueden ser múltiples, y el tratamiento va a depender del tipo y la gravedad del trastorno. El impacto de esta enfermedad en el entorno psicosocial del paciente es grande, tanto que la mayoría de ellos evaden el problema. Es necesaria la intervención de los distintos profesionales sanitarios para intentar mejorar la calidad de vida de los pacientes. ¡Y ahora ya puedes volver a ir al aseo!

Bibliografía:

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000141.htm

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/urinaryincontinence.html

http://www.dmedicina.com/enfermedades/urologicas/incontinencia-urinaria.html#causas

Estudio Autoestima y Calidad de Vida de Lindor Ausonia con la colaboración de la SEGG.

 

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