Gin Tonic con Pastillas: alcohol y medicamentos

La moda de los gin tonics nos ha llevado a combinarlos con: pimienta, carcadé, haba tonka, y un largo etc. de componentes exóticos, pero ¿es buena idea combinarlo con medicamentos?

En estas fechas navideñas hay una pregunta o comentario clave en la farmacia:

¿Con estas pastillas pasa algo si tomo una copilla?

Dame algo para el catarro, bueno, barato y que me pueda tomar mi cubata.

Vamos por partes

¿Qué medicamentos no se pueden tomar con alcohol? Pues los antibióticos, de toda la vida.

Error, este es uno de los bulos que corren sobre el tema. En lo que se refiere a la posible interacción farmacológica, en la inmensa mayoría de los antibióticos no hay problemas reseñables. Tan solo con un pequeño grupo de antibióticos y antimicrobianos debemos extremar las precauciones. Entre los que no combinan bien con el gin tonic encontramos algunas cefalosporinas concretas que prácticamente no se utilizan en España y el metronidazol, ante el riesgo de aparición del efecto antabus. Este efecto que suena a transporte urbano, origina síntomas como rubefacción, nauseas, vómitos, taquicardia, etc. Otro que no combina bien con las copas es la eritromicina, pues el alcohol disminuye su absorción, lo que podría disminuir su efecto. Y por último la doxiciclina, pero en este caso solamente en alcohólicos, los individuos sanos lo pueden combinar sin problemas.

En cualquier caso, si alguien padece una enfermedad que ha de ser tratada con antibióticos el cogerse una cogorza a buen seguro que no ayudará a su recuperación. Por lo tanto mi consejo sería el mismo que te daría tu madre: “nene, no bebas”

Otros fármacos que se pueden meter en el saco de los que no se pueden tomar con alcohol son los que tienen un efecto depresor central ante la posible potenciación de este efecto (benzodiacepinas, antihistamínicos, opioides..). Si ya de por sí nos dejan “bajos de reflejos”, al potenciar este efecto con el alcohol el riesgo de un accidente es mayor.

Y que ocurre con los antiinflamatorios, pues que aumenta el posible daño gástrico, por lo tanto mejor evitarlo.

Qué órgano se afecta al beber mucho alcohol? Efectivamente el hígado. Y ¿qué órgano se afecta por una sobredosis de paracetamol? Bingo el hígado también. Por lo tanto como os podéis imaginar combinar paracetamol y alcohol no es buena idea.

Ojo, aquí ya tendríamos que ver la repercusión clínica, que como en todo además del fármaco concreto dependerá de las dosis (del fármaco y del alcohol), la duración del tratamiento, el estado del paciente, y un largo etc. de variables. Es decir que si estas sano y te tomas un Gelocatil un día y tomas también una caña, no es probable que ocurra nada. Pero si eres alcohólico, y tomas al día cuatro Gelocatiles de 1g eres carne de cañon.

Conclusión

Como hemos dicho hay multitud de mezclas que combinan bien, aunque hay otras que no. Mejor que nos lo preguntéis en cada caso concreto. Y en cualquier caso bebed con moderación. Y si estáis enfermos pues mejor ni eso, que lo primero es lo primero.

Referencias

Stockley. Interacciones farmacológicas. Pharma Editores SL. 2004. Barcelona

Los comentarios están cerrados.